El Centro de Innovación Territorial Circular FAB de Jarandilla de la Vera ha cerrado su primer año de funcionamiento, convirtiéndose en un espacio clave para la innovación, la formación tecnológica y el desarrollo de proyectos en el entorno rural.

Desde su apertura en marzo de 2025, el centro ha logrado una rápida implantación en el territorio, alcanzando cerca de 2.000 visitas y más de 180 actividades desarrolladas, con una programación continua que ha combinado formación, experimentación tecnológica y acompañamiento a iniciativas locales.

Más allá de las cifras, el impacto del Circular FAB se refleja en su capacidad para conectar tecnología y necesidades reales del territorio. A lo largo de este primer año, el centro ha trabajado con una amplia diversidad de entidades y colectivos -centros educativos, asociaciones, empresas, administraciones y ciudadanía en general- generando un espacio abierto de aprendizaje, colaboración y creación compartida.

Uno de los elementos más destacados ha sido su enfoque práctico, que permite a las personas participantes aprender utilizando directamente herramientas de fabricación digital, programación, diseño o inteligencia artificial, trasladando ese conocimiento a aplicaciones reales. Este modelo ha facilitado el desarrollo de proyectos vinculados a ámbitos como la educación, el patrimonio, la accesibilidad o la mejora de procesos profesionales, demostrando el potencial de la innovación aplicada en clave local.

El trabajo con el tejido empresarial ha sido también una línea relevante, con más de 25 iniciativas acompañadas, contribuyendo a la incorporación de tecnologías como la impresión 3D, el corte láser o la drónica en negocios y actividades profesionales, y favoreciendo la modernización y diversificación económica del entorno .

Asimismo, el centro ha impulsado formación en ámbitos con proyección profesional, como la drónica aplicada a la agricultura de precisión, y ha participado en eventos que refuerzan su papel como espacio de encuentro e innovación abierta.

Este primer año confirma que el Circular FAB de Jarandilla de la Vera no es solo un espacio tecnológico, sino un recurso estratégico para el desarrollo territorial, capaz de generar oportunidades, fomentar la empleabilidad y acercar la innovación a la vida cotidiana.

El balance pone de manifiesto el potencial del modelo Circular FAB como herramienta para activar el talento local, conectar agentes y transformar el territorio desde la innovación aplicada.